Historia Egipcia
Antiguas Maravillas
Anatomia
Aviones
Computadoras
Desciertos
Futbol
Historia China
Iglesia Catolica
Juegos Olimpicos
¿Que es Marketing?
Conoce Mexico
Mitologias
Cultura Olmeca
Comunicaciones
Acerca del Sida
Sistema Solar
Visita Tabasco
Tortugas
Historia Egipcia
Desarrollo Web
Juegos Flash
La Biblia
Todopolis
NotiWeb
Nuevas Maravillas
Maravillas Naturales
Sitios Web
Maravillas de Mexico
ElitePandos
Franquirrin
Juegos
Videos de musica
Crea tu Foro Gratis
ARAid
DSSplus
Suministros JAEP
Organizacion SIDEK
Chocolates
Hotel Kaoma
Memphisoft
Hacienda Cacaotera
MercadoLibre
unidadytrabajo.org
El Pollo Viajero
Juegos Olimpicos de Beijing
Productos Omnilife
Sex shop Planeta X
Kick Boxing
El Imperio Nuevo
Con la unificación del territorio egipcio y la fundación de la XVIII Dinastía por Amosis I, comenzó el Imperio Nuevo (1570-1070 a.C.). Amosis restableció los límites, los objetivos y la burocracia del Imperio Medio, y reactivó su programa de aprovechamiento de la tierra. Mantuvo el equilibrio de poder entre los nomarcas y él mismo con el apoyo del ejército. La importancia de la mujer en el Imperio Nuevo se ilustró por los altos títulos y la destacada posición de las esposas y madres de los faraones.

Los faraones de la XVIII Dinastía

Una vez que Amenhotep I (reinó en 1551-1524 a.C.) tuvo pleno control sobre su administración, fue co-regente durante cinco años y comenzó a extender los límites de Egipto hacia Nubia y Palestina. En una gran construcción en Karnak, Amenhotep, al igual que sus predecesores, separó su tumba de su templo funerario e inició la costumbre de ocultar su última morada. Tutmosis I continuó los avances del Imperio Nuevo y reforzó la preeminencia del dios Amón; su tumba fue la primera en construirse en el valle de los Reyes. Tutmosis II, hijo de su última esposa, le sucedió, casándose con la princesa real Hatshepsut para consolidar su pretensión al trono, manteniendo los éxitos de sus predecesores. Cuando murió en el 1504 a.C., su heredero, Tutmosis III, era todavía un niño, por lo que Hatshepsut gobernó como regente; un año después coronó faraón a Tutmosis, y desde entonces madre e hijo gobernaron conjuntamente. Cuando Tutmosis III se convirtió en el único soberano tras la muerte de Hatshepsut en 1438 a.C., reconquistó Siria y Palestina, que se habían separado con anterioridad, y continuó la expansión territorial del Imperio; sus anales en el templo de Karnak constituyen la crónica de la mayor parte de sus campañas. Casi 20 años después de la muerte de Hatshepsut, ordenó la eliminación de su nombre y sus imágenes de todos los edificios donde habían sido inscritos. Amenofis II (reinó en 1453-1419 a.C.) y Tutmosis IV intentaron mantener las conquistas en Asia a pesar de los intentos de expansión de los reinos de Mitanni y de los hititas, aunque precisaron entablar negociaciones y usar la fuerza.

Amenofis III gobernó de forma pacífica durante casi cuatro décadas (1386-1349 a.C.) en las que florecieron el arte y la arquitectura. Mantuvo el equilibrio de poder entre los estados limítrofes con Egipto mediante la diplomacia y edificó el gran templo de Amón en Luxor. Su hijo y sucesor, Amenofis IV, fue un reformador religioso que combatió el poder de los sacerdotes de Amón. Amenofis IV abandonó Tebas por una nueva capital, Ajtatón (la moderna Tell el-Amarna), que fue construida en honor de Atón, el disco solar sobre el que se centró la nueva religión monoteísta. Sin embargo, la revolución religiosa fue abandonada al final de su reinado y su yerno, Tut Anj Amón, volvió a instalar la capital en Tebas. Tut Anj Amón es conocido hoy, sobre todo, por la suntuosidad de su tumba, encontrada prácticamente intacta en el Valle de los Reyes por los arqueólogos británicos Howard Carter y George Herbert, conde de Carnarvon en 1922. La XVIII Dinastía terminó con Horemheb (reinó en 1321-1293 a.C.).

El Periodo Ramesida

El fundador de la XIX Dinastía, Ramsés I (reinó en 1293-1291 a.C.) había servido durante el reinado de su predecesor como visir y jefe del ejército. Gobernó sólo dos años y fue sucedido por su hijo Seti I (reinó en 1291-1279 a.C.); dirigió campañas militares contra Siria, Palestina, los libios y los hititas. Seti construyó un santuario en Abidos; al igual que su padre, favoreció la capitalidad del delta, instalando su centro cerca de Tanis. Le sucedió su hijo Ramsés II que reinó durante 67 años. Fue responsable de la mayor parte de las construcciones en Luxor y Karnak, al construir el Ramesseum (su templo funerario en Tebas), los templos esculpidos en la roca en Abu Simbel y los santuarios en Abidos y Menfis. Tras las campañas militares contra los hititas, Ramsés hizo un tratado con ellos y se casó con una princesa hitita. Su hijo Meneptah (reinó entre 1212-1202 a.C.) derrotó a los denominados pueblos del mar, los invasores provenientes del mar Egeo que asolaron el Próximo Oriente en el siglo XIII a.C., hechos narrados en un texto esculpido en una estela donde figura la primera mención escrita conocida del pueblo de Israel. Los posteriores soberanos tuvieron que hacer frente a los levantamientos constantes de las poblaciones sometidas por Egipto.

Ramsés III fue el fundador de la XX Dinastía e hizo grabar sus numerosas victorias militares en las paredes de su complejo funerario en Madinat Habu, cerca de Tebas. Tras su muerte, el Imperio Nuevo decayó a causa del creciente poder de los sacerdotes de Amón y del ejército.

Tercer periodo intermedio

El tercer periodo intermedio comprende desde la XXI Dinastía hasta la XXIV. Los faraones que gobernaron desde Tanis, en el norte, rivalizaron con los sumos sacerdotes de Tebas, con los que parecían estar relacionados. Los soberanos de la XXI Dinastía puede que hayan tenido antepasados libios, porque fueron jefes libios quienes dieron origen a la XXII Dinastía. Cuando los gobernadores libios entraron en un periodo de decadencia, varios rivales se alzaron en armas para conquistar el poder. De hecho, las XXIII y XXIV Dinastías reinaron al mismo tiempo que la XXII, al igual que la XXV (cusita), la cual controló de forma efectiva la mayor parte de Egipto cuando aún gobernaban la XX y XXIV Dinastías, al final de su mandato.

Baja Epoca

Los faraones incluidos desde la XXV hasta la XXXI Dinastías gobernaron Egipto durante lo que se conoce como Baja Época. Los cusitas gobernaron desde el 767 a.C. hasta que fueron derrotados por los asirios en el 671 a.C. Se restablecieron los soberanos egipcios a comienzos de la XXVI Dinastía por Psamético I. El resurgir de nuevos logros culturales, reminiscencia de épocas anteriores, alcanzó su plenitud con la XXVI Dinastía. Cuando el último faraón egipcio fue derrotado por Cambises II en el 525 a.C., el país cayó bajo dominio persa durante la XXVII Dinastía. Egipto reafirmó su independencia con las XXVIII y XXIX Dinastías, pero la XXX Dinastía fue la última de soberanos egipcios. La XXXI Dinastía, que no se menciona en la cronología de Manetón, representó el periodo de la segunda dominación persa.

Patrocinadores
Prehistoria | Antiguo | Medio | Nuevo | Helenistico | Califato | Dinastias | Otomano | Britanico | Republicano